EL DESPERTADOR GRÁFICO: aún estamos a tiempo

EL DESPERTADOR GRÁFICO: aún estamos a tiempo

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Como fundadora de PODIUM, empresa de servicios que tiene como misión ayudar al crecimiento de las empresas de la industria gráfica, no dejo de formarme en todo aquello que puede ayudarnos a crecer como empresa.

Hace poco estuve en una de las formaciones del equipo “Se Ese Uno” (www.seeseuno.es), una empresa de formación para el crecimiento del negocio. Vimos las excusas que mantienen a un empresario atascado en su actual posición y me gustaría compartirlas con vosotros.

 

Entramos en la segunda mitad del año, en breve llegan las vacaciones, mitad de la plantilla fuera o quizá aprovechamos para cerrar, entramos en septiembre y el fin de año ya está aquí.

¡Qué rápido pasa el tiempo!

Cuando diferentes empresarios del sector nos encontramos aparece la conocida pregunta: ¿Cómo va el año?

Conocida pregunta para la que posiblemente tenemos una estudiada respuesta.

 

En otros artículos hablamos del cambio de paradigma, de sentirnos empresa de comunicación, de saber qué hacemos bien y clonarlo y de conocer a la perfección todo aquello que hacemos mal y modificarlo. Hablamos de analizarnos interna y externamente para mejorar y hacer pasos hacia un negocio mejor: “move to the best”.
Estoy convencida que muchos de vosotros habéis hecho algo al respecto, con o sin ayuda: habéis dado un paso importante: ¡felicidades!

Hay otros que muy probablemente estéis procrastinando los análisis y pasos a realizar para poder hacer algo diferente, algo mejor.

 

De ello quiero hablar y para ello he querido titular el artículo: “aún estamos a tiempo”

Una frase que nos evoca dos sensaciones:

– Es una frase de esperanza puesto que, mas vale tarde que nunca y saber que el hecho de poder hacer algo al respecto nos ayuda a no frenar nuestra posibilidad de mejora, es reconfortante.

– También me lleva a relajación: tranquilos, aún estamos a tiempo. Con esta actitud, la respuesta a nuestra pregunta del artículo de ¿qué tal el año? Seguramente sería: vamos haciendo…, seguimos pendientes de las urgencias, de los trabajos, de un cliente enfadado, o mejor: de un cliente contento, etc. Todo ello nos da la pauta para continuar centrándonos en aquello que hacemos día tras día y de todas aquellas cosas que nos proporcionen un oportuno motivo para demorar la decisión de hacer algo.

 

No es fácil parar la inercia actual, a veces ni siquiera sabemos por donde empezar o no sabemos como reaccionar ante lo que vemos, así que es mejor dejarlo para mañana.
¿De qué estamos hablando? De pensamientos y actitudes paralizantes:

– El primer pensamiento paralizante de la acción es creer que lo que hacemos es lo correcto: y quizá sí que lo es pero siempre hemos de corroborarlo.

 

Un ejemplo: Durante los últimos meses he seguido el camino más rápido y eficiente que encontré después de probar las 4 opciones que tenía para llegar al trabajo. Un día que no tenía transporte, me vinieron a recoger y seguimos un camino que hace escasamente unas semanas era impensable debido al sentido opuesto de las calles. Ahora ahorro 5 minutos mas en cada desplazamiento.

Cuando compramos nuestra última máquina de imprimir dedicamos un tiempo a conocer cómo trabajaba, a sacarle el máximo potencial: hicimos un test, ajustamos curvas, ajustamos sistemas de pruebas, etc. El tiempo ha ido pasando y los buenos resultados han estado a la vista. Quizá hemos cambiado de proveedores, de soportes, de tintas; quizá hemos incluido algún sistema digital para complementar nuestra oferta, pero seguimos haciendo el proceso igual que lo dejamos el primer día.

¿Recordamos ese trabajo que nos costó tanto entonar, esa repetición que no conseguimos igualar, esos tiempos de demora y esos enfados internos y del cliente?

 

Los hábitos se mantienen pero las direcciones han cambiado, los interlocutores, la tecnología, la reacción del cliente, del mercado.

Parar para revisar aquello que creemos hacer bien, es un síntoma de querer mejorar.

 

El siguiente pensamiento tiene que ver con la gestión del tiempo: “ahora estoy muy liado, no tengo tiempo. Cuando tenga un rato me pondré con ello”

¿Cuantos estamos tan ofuscados en el día a día que ni nos planteamos parar para ver nuestro negocio desde otra perspectiva? ¿Estamos haciendo lo correcto? ¿Nos estamos enfocando al nicho de mercado más idóneo? ¿Qué se está haciendo fuera?

Cuantos no asistís a ferias, a congresos, formaciones, porque tenéis tanto trabajo que no podéis dejar la producción para conocer cuáles son las tendencias, los caminos o los hábitos que siguen las empresas que prosperan.

Si no nos ponemos una fecha y una hora, si no nos programamos un espacio de tiempo para ello, nunca tendremos tiempo.

 

Otro aspecto que nos evita avanzar es el dinero: no puedo añadir un coste mas en personal, en formación, en asesoría, en tiempo para analizarme… ¿Cuántos habéis aceptado trabajos que no han aportado ningún beneficio sólo por no tener las máquinas paradas? ¿No sería mejor para las máquinas y aprovechar para replantearse la situación y el enfoque?

La experiencia me dice y me permite garantizaros que cada euro invertido en estos proyectos (tiempo, ayuda externa-interna, formación) ha ayudado a muchos empresarios a avanzar con su negocio. Para todos ellos el aspecto económico ha sido una gran inversión para ser un negocio ganador.

 

 

El último aspecto paralizador del que quiero hablar hoy es el conocido: “ahora no es un buen momento”.

“Se Ese Uno” decía en su blog: “¿acaso esperamos a que todos los semáforos estén en verde para empezar a andar?”

Y ciertamente, cualquier momento es bueno para empezar a hacer las cosas mejor.

Ponernos objetivos ambiciosos nos estimula pero es muy importante que las metas sean a corto plazo, asumibles y asequibles.

El primer semáforo en verde nos ayudará a avanzar hasta el siguiente en el que tendremos quizá que parar para poder volver a arrancar.

 

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy es la frase que nos indica que pongamos fecha, día y hora para empezar a trabajar con nuestra mejora de empresa. A finales de año volveremos a encontrarnos y está en nuestras manos poder construir la respuesta a la pregunta ¿cómo ha ido el 2015?

 

¡Aún estamos a tiempo! Sólo tenéis que coger el calendario buscar una fecha, una hora y bloquear vuestra agenda para dar un paso de mejora.

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